Litorales de otoño

Platjes_Natura3

Xilófago es un insecto que roe la madera, como las palabras roen la piedra. Y la mantis religiosa o santateresa es el insecto de tamaño mediano, de tórax largo y antenas delgadas, cuyas patas anteriores, que mantiene recogidas ante la cabeza en actitud orante, están provistas de fuertes espinas para sujetar las presas de que se alimenta. Es voraz, y común en la península, como las palabras de la lengua hispana.

Los insectos sólo son soportables porque son pequeños. Es por eso por lo que las pesadillas de los niños y el imaginario del terror están llenos de insectos gigantes. Las palabras, por su lado, se soportan porque son fragmentos de discurso y no proposiciones completas. ¿Se imaginan que “luna” quisiese decir algo más que ‘luna’? Por ejemplo: luna fría de otoño. Los necios que se empeñan en decirlo todo con una palabra son como los alacranes gigantes de las películas de terror. Pero hay palabras de amor que son ellas solas como tarántulas venenosas. Hay palabras que son bichos malos que nunca mueren, como guerra, muerte, peste y hambre. Hay palabras cándidas como las marranicas o los zapateros que parecen existir para que las destrocen los niños. Hay palabras molestas como las avispas, que exigen morderse la lengua para que se alejen. Hay palabras tan pegajosas que uno tiene que sacudirlas, como las moscas. Palabras que viven de San José a San Juan como los gusanos de seda y palabras mutantes, como el escarabajo de Kafka.

La palabra ‘litoral’ me picó en el tobillo como pican los insectos invisibles de la playa. La puse en plural y me salió ‘litorales’ que me pareció aún más misteriosa. Busqué un insecto grande y pacífico como el otoño, y lo uní al insecto transparente del litoral. Y me salió “litorales de otoño”. Llamé a un amigo entomólogo y le pregunté por algún insecto desconocido que se pareciera a un litoral de otoño. Me dijo que mirara en el diccionario. Miré en el Google. No había litorales del otoño. Ni litoral de otoños. Ni otoño litoral.

Sin embargo, sigo convencido de que ese es el nombre del insecto poema que me picó en el tobillo del corazón. Llamo a todos los poetas entomólogos del mundo a que clasifiquen a este nuevo animal mutante antes de su próxima extinción. Ruego noticias de los litorales de otoño.


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>